Fotografía de tinglares en la reserva natural Playa Grande, El Paraíso

Hace unos años tuve la suerte de ser testigo de la naturaleza en una de sus formas más impresionantes y hermosas: pude ver de primera mano a tinglares (Dermochelys coriacea) recién nacidos luchar hasta llegar, poco a poco, al mar.

La primera vez que vi los tinglares solo contaba con mi celular y las fotos que tomé, por ser casi de noche, no fueron muy buenas; así que me propuse volver a presenciar este espectáculo de la naturaleza, pero más preparado (fotográficamente hablando). 

Con esto en mente, me orienté con el proyecto Chelonia, quienes se dedican a la investigación y conservación de las tortugas marinas en Dorado, Culebra y Mona, acerca de la temporada en que anidaban los tinglares.

Tuve que esperar un año hasta la próxima temporada de anidaje, cuyo comienzo fue fácil de corroborar por los tapones en la carretera #165 de Levittown a Dorado. 

La experiencia

Me anoté para participar en una charla y demostración sobre los tinglares.

Los voluntarios preparados de Chelonia llevan grupos de personas a observar mientras ellos buscan en los nidos identificados donde ya han nacido los tinglares, escarban en la arena y verifican los huevos. Algunos de estos se encontraban vacíos; otros, lamentablemente, con tortuguitas muertas; y otros más con tinglares que no habían logrado salir, pero estaban vivos.

Los profesionales, entonces, sacan de los huevos a los tinglares que no han podido hacerlo por sí mismos, y los agrupan en unos pequeños hoyos en la arena para que pasen por la experiencia de esforzarse y luchar para salir de donde están. Aquí fue que entendí que los tinglares empiezan a luchar por sobrevivir desde que nacen, y pensé en Darwin.  

la lucha de los tinglares por sobrevivir

Los tinglares, además de luchar para salir del huevo enterrado en la arena, deben llegar a la playa, que con su pequeño tamaño es muy lejos, mientras huyen de depredadores como las aves. Luego, al llegar al mar, sigue su lucha por sobrevivir contra depredadores como los peces y las aves, a lo que se suma otro problema: la contaminación ocasionada por el hombre.

La contaminación de los cuerpos de agua es uno de los peores problemas ambientales con el que tenemos que enfrentarnos, ya que sin agua no podemos vivir. Además, esta contaminación afecta a todas las especies marinas, incluyendo al tinglar. 

Para proteger a los tinglares podemos seguir los pasos de José López, quien se dedica a ayudar en todo lo que tenga que ver con la protección de los océanos y demás cuerpos de agua, y por ende los animales marinos. José ha desarrollado un proyecto llamado Juventud Pro-Mar

Juventud Pro-Mar organiza y promociona actividades muy interesantes de protección de océanos y playas. Además, busca educar desde temprana edad sobre la importancia de mantener y proteger nuestros recursos, en especial los cuerpos de agua. Iniciativas como esta nos ayudan a proteger las playas para nuestro beneficio y el de especies marinas como los tinglares.

Documentar el nacimiento de tinglares en las costas de Puerto Rico fue una experiencia impresionante, por lo que quiero volver a hacerlo, pero también deseo participar y documentar actividades que protejan los cuerpos de agua para contribuir con la protección de los tinglares y otras especies marinas. 

Me despido con un corto video de mi experiencia conociendo a los tinglares, espero que les guste. Nos vemos capturando, fotografías por supuesto.

Tinglares en la reserva natural Playa Grande, El Paraíso en Dorado, Puerto Rico

Una respuesta a “Una experiencia espectacular documentando tinglares recién nacidos”

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